Hoy después de una ardua tarea de la cual salí a flote y con entusiasmo, me decidí a aplicarme en una pieza que tenía en mente para hacer, como las que preparé en la exposición de COMBO 2.o.
Ya había hecho hace casi un mes otra, pero por trabajo no había podido continuar haciendo más. Esta que estuve trabajando hoy, se titula Eva, y es en cierto modo complementaria a la primera que se llama Adán… que quedó así:

probablemente le haga algunos cambios a la hora de armarlo, pero esa es la idea básica.
Ok, pues a “Eva” le invertí mas o menos desde la 2 pm hasta las 7 pm del día de hoy.
El vector ya estaba terminado, solo era de ajustar ciertas cosas. Una de esas cosas era aplicar un brush para que la linea de un trazo se viera mas orgánico, no tan frio.
Primero probé los que venían por default en el Illustrator, mas que nada para darme una idea de que tipo de línea quería. Ya que ví como queria el trazo me puse a hacerlo. Lo agregue a la ventana de brushes, le ajuste las opciones para que funcionara a mi agrado, le puse nombre y cuando le di “Ok”…
…tronó.
Como el flujo de trabajo fue constante en ningún momento me detuve para molestarme en darle “save”…
“Eva” desapareció en menos de un segundo, despues de haberse gestado por 5 horas aproximadamente.
En otro momento hubiera pateado la computadora, hubiera hecho berrinche, y me hubiera levantado para irme a desquitar con algun videojuego. Pero como ahora soy un hombre nuevo, blogueo.
Bueno, en parte, pero hay algo mas profundo en esto.
Ahorita sigo “reconstruyendo” a Eva, pero de una forma distinta, mientras meditaba tratando de amarrar ciertos conocimientos nuevos que he aprendido en estos ultimos meses.
Tomando en cuenta de que todo tiene una razón de ser, no hay hechos aislados pues todo precede de un proceso anterior y dispara uno a futuro, llegué a la conclusión de que lo que habia pasado me estaba dando un mensaje:
“Así no.”
Muchas veces uno quiere que el entorno se comunique con las personas por medio de palabras escritas o auditivas, cuando el entorno precede a los simbolos que nosotros ideamos para comunicarnos. Entonces, uno tiene que averiguar cual es el mensaje (o propósito) que impulsa la acción presente.
Partiendo desde el principio de la naturaleza que es “la ley del otorgamiento” (que se puede resumir en: estas vivo aún y cuando no hiciste gran cosa para ganartelo), el mensaje siempre es constructivo. Al principio, cuando la persona no sabe esto, el mensaje parece mas “reclamativo” u “opresivo”, pero poco a poco, si la persona pone atención y no esta tan “ensimismada” todo empieza a tener sentido.
Tambien me paso por la mente que el mensaje fuera:
“una vez unos tipos, hace varios años en un pueblillo que se llamaba Babel, estaban haciendo la torre mas alta del mundo nada mas de vanidosos, como eso no venía ni al caso los confundí y se les cayo el teatro… antes dí que no te destruí la computadora.”
Si no ha explotado la compu mientras sigo trabajando en volver a hacer a “Eva” es porque creo que esta última suposición se puede descartar…
…si explota, aquí me tendrán blogueando de nuevo.